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Tiene 45 años, es millonario y comparte sus consejos para hacer rendir el dinero


Después de hacerse rico con su empresa inmobiliaria, Alan Corey, que se mudó a Nueva York a los 22 y comenzó con un empleo de nivel básico, asegura que con perseverancia se puede llegar muy lejos.


Un hombre se volvió millonario después de haber invertido en bienes raíces cuando tenía apenas 22 años. Su situación económica no era favorable y tenía un trabajo convencional que no le agradaba tanto. Sin embargo, buscó el impulso para crear su propio negocio y lo logró a pesar de que no mucha gente creía en sus capacidades. Ahora, a los 45 años, es un empresario inmobiliario con un gran patrimonio y utiliza la experiencia adquirida para ayudar a otras personas a seguir sus pasos.


En 2001, Alan Corey vivía en un sótano y no sabía que sería de su futuro, según contó para CNBC. De lo que sí estaba seguro es de que quería ser millonario, así que ese año, a los 22, se mudó a Manhattan con la esperanza de incrementar sus ingresos económicos. Consiguió un trabajo como operador de soporte técnico, con un sueldo de 45.000 dólares al año.


Pese a que esa cifra no era suficiente para sustentar un negocio, comenzó a ahorrar para sus proyectos. “Invertí una gran parte de mis ganancias en bienes raíces. Cuando les dije a mis amigos y familiares que me iba a hacer rico con eso, se rieron de mí, pero les demostré a todos que estaban equivocados”, declaró.


Al día de hoy tiene en su cartera de propiedades 366 unidades y escribió un libro para dar consejos, con el título: House FIRE: How to Be a Red-Hot Real Estate Millionaire With a Wealth of Time and Money to Burn (Cómo ser un millonario de bienes raíces al rojo vivo, con una gran cantidad de tiempo y dinero para quemar). Sus principales enseñanzas son:


1. Hacer pactos con el arrendador

Si una persona no tiene la solvencia económica necesaria para ahorrar y luego invertir, puede ingeniárselas con negocios en los que no requiera dinero. Por ejemplo, pedirle a su arrendador si puede alquilarle la propiedad a alguien más y dividir las ganancias. Además, Corey consideró que es una buena manera de iniciar como agente inmobiliario: “O, si su arrendador está en busca de un administrador de propiedades, asóciese con él... Aprender de eso antes de comprar su propia casa puede prepararlo mejor para la vida como propietario”.


2. ‘Flotar’ de hipoteca en hipoteca

El experto también consideró que se puede tener varias casas al mismo tiempo, incluso sin mucho dinero en la bolsa. La clave está en comprar una y de allí solicitar varios créditos: “Las hipotecas residenciales tienen algunos de los requisitos de pago inicial y tasas de interés más bajos. Debe vivir en una propiedad durante el primer año de propiedad para mantener la hipoteca residencial. Después de eso, a menudo no necesita refinanciar para convertir su casa en alquiler. Por lo tanto, puede comprar una vivienda unifamiliar o multifamiliar (hasta cuatro unidades cada año) con una hipoteca residencial”.


Luego, el empresario puede rentar cada una de esas viviendas para que las hipotecas se paguen con ese dinero: “Si califica para un préstamo del USDA, un tipo de hipoteca para compradores de vivienda de ingresos bajos o moderados en áreas rurales elegibles, o un préstamo VA, que está disponible para miembros del servicio, veteranos y sus cónyuges, puede obtener hasta el 100% de financiamiento”.


3.Alquilar hasta su propia casa

Una vez que se tengan varias propiedades, la persona debe alquilar hasta el lugar donde vive y estar dispuesto a mudarse a menudo. “Cree un estilo de vida flexible y tenga un bolso de sus artículos imprescindibles para llevar, para poder alternar entre sus espacios en alquiler a corto plazo, en función de cuál está libre esa noche”, concluyó.

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