Los desafíos de la venta online de productos frescos

Durante la pandemia, las personas pasan más tiempo en sus casas y el comercio electrónico se volvió un canal de venta relevante.

El 2020 trajo muchas reflexiones, cambió la forma en que vivimos, nos relacionamos y consumimos. Esto tuvo un gran impacto en el sector minorista. Dado que las personas pasan más tiempo en casa, el comercio electrónico nunca ha sido más importante.


Según Sealed Air, estos son los mayores desafíos que enfrenta la venta online de productos frescos:

Experiencia del cliente: el packaging adecuado permite resaltar y proteger los atributos del producto tanto en exhibición como en el transporte desde la plataforma de venta digital.


Paquetes funcionales: la experiencia positiva del unboxing genera lealtad. Los envases prácticos y fáciles de abrir son fundamentales.


Protección del producto: es de gran importancia que el packaging primario conserve las cualidades del producto fresco sin alteraciones durante el transporte y evite potenciales contaminaciones cruzadas.


Menores gastos de envío: soluciones que optimizan la ocupación de espacio en el transporte, evitando empaques sobredimensionados o uso excesivo del material.


Estado del producto: un producto dañado durante el transporte puede duplicar su impacto ambiental.

El impacto del producto en sí, por todo lo que implica su desarrollo, es 500 veces más significativo que el de los embalajes utilizados para protegerlo.


“Para garantizar que los productos lleguen de la mejor manera a los hogares de los clientes, las empresas deben utilizar envases adecuados y de calidad”, expresó Marcela Veroqui, Food Marketing Atlantico & Sector Leader Case Ready, Retail & e-commerce.


El caso Tres Arroyos

Un gran ejemplo de esto es el caso de Granja Tres Arroyos, el principal procesador de pollo de Argentina. El equipo de Sealed Air Argentina comprendió sus necesidades y a través del material Odor Scavenging dio respuesta a varios de los desafíos que el sector avícola enfrentaba al momento de envasar y distribuir el pollo fresco.

El éxito de esa solución generó una nueva presentación en el segmento de pollo fresco, con un envase en termoformado flexible al vacío, que le permite extender la vida útil del producto de manera natural, sin aditivos y con la valiosa particularidad de que el producto tenga una mejor experiencia de compra. No solo eliminó los rechazos del consumidor gracias a la ausencia de olores que son absorbidos y atrapados en la estructura del material, sino que dio por resultado un paquete seguro, a prueba de fugas y que protege al producto de eventuales contaminaciones.


“Este es un claro caso en la que una vez más el packaging contribuye a proteger las cualidades del producto y extender su vida útil a lo largo de la cadena de distribución, colaborando también a reducir el impacto que el desperdicio de alimentos causa en el medio ambiente y la economía”, finalizó Marcela Veroqui.

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