Afirman que el agotamiento podría ser la próxima pandemia

El coronavirus trajo como consecuencia que la salud mental y el bienestar físico están tomando cada vez más presencia en los ambientes laborales.

La salud mental es un factor global y universal que afecta a todos los encuestados, independientemente de la edad y el género. El número de personas que afirma que su salud mental se ha visto afectada como consecuencia de la pandemia es llamativo. Por lo tanto, es un reto futuro clave para las empresas y los líderes.


Visto que la salud mental ha empeorado, que las horas de trabajo han aumentado un 14% desde 2020 y que el 63% de los trabajadores indica que ha trabajado más de 40 horas a la semana en los 12 últimos meses, no debe sorprendernos que el agotamiento se destaque como preocupación para casi el 40% de los empleados en todas las zonas geográficas. Esto es algo que se ha sentido con más fuerza entre las generaciones más jóvenes: más de la mitad de los líderes jóvenes (54%) afirma que ha experimentado agotamiento. Es significativo que esta sea la misma generación en la que recae una parte sustancial de la responsabilidad de progreso futuro de la empresa.


Los datos surgen de un estudio realizado por Adecco Group a nivel global, en el que participaron trabajadores argentinos. Entre los resultados más relevantes se encuentra que más de la mitad de los líderes asegura sufrir de agotamiento, y que a la misma cantidad le resulta difícil identificar cuándo sus empleados tienen problemas de salud mental o exceso de trabajo.


Ayuda a la salud mental


El deterioro de la salud mental y el bienestar físico arroja otro elemento de desconexión, ya que 7 de cada 10 (71%) afirman que será importante para ellos poder contar con ayuda para la salud mental en el futuro. Casi tres cuartas partes (74%) esperan que su empresa dé más prioridad a este problema.


Sin embargo, no parece que los líderes estén preparados para ayudar con el bienestar de los empleados. A más de la mitad de los supervisores les resulta difícil identificar cuándo el personal puede estar luchando contra problemas de salud mental (53%) o exceso de trabajo o agotamiento (51%). Este hecho lo confirman los no supervisores, ya que el 67% de ellos opina que sus líderes no cumplen sus expectativas en cuidar de su salud mental.


“A medida que miramos más allá de la pandemia, mayores expectativas de ayuda para la salud mental han venido para quedarse. Ya era una preocupación creciente antes de la Covid-19 y ahora los trabajadores esperan que las empresas apliquen las medidas correctas para ayudar al bienestar en el trabajo de aquí en adelante. Es un consenso demasiado importante para ser ignorado”, puntualizó Alexandra Manera, directora de Recursos Humanos de Adecco Argentina y Uruguay.


Los datos surgen de Resetting Normal 2021, un estudio global realizado por el Grupo Adecco que se centra en las perspectivas a partir de 2021. Participaron 14.800 encuestados de 25 países, entre ellos, empleados de oficina de Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, México, Noruega, Países Bajos y Suiza.


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